La conducta anormal

Introducción

La razón humana tiene el peculiar destino de cargar con cuestiones que no puede repudiar… pero que tampoco puede responder.”

(I. Kant – Critica de la Razón Pura).

El estudio de la conducta anormal es relevante en las distintas disciplinas que lo aborda, pero en el campo de la criminología lo es porque nos permite identificar las causas endógenas y exógenas de la conducta criminal y victimal, así como los factores de riesgo, los de predisposición y desde una visión integral, bio-psico-social y con ello aportar claves de prevención, análisis y actuación con respecto de aquellos sujetos que pueden o han cometido algún delito.

La normalidad es algo indispensable para que establecer las normas de conducta aceptables y legales y por tanto las obligaciones que surgen de ello. Aunque aquí es importante señalar lo que afirma Bastide:

“Si seguimos la concepción sociológica podremos estimar si una conducta es adaptada o no en relación al contexto social correspondiente , apelando al termino medio o norma estadística y se acepta entonces la existencia de inadaptación a partir de cierto grado de desviación del término medio. Además exige que esta desviación curse en el sentido de lo nocivo , lo indeseable o inferior . Devendría entonces una relativizacion de la validez para un grupo social determinado.

Hablar de “lo normal” es en sí mismo un tema de profundidad y debates, un texto fundamental es “La otra cara de lo normal”, que aborda investigaciones sobre biología evolutiva, genética y psicología, además de en los avances en la neurociencia molecular con los que Jordan Smoller redefine la biología de lo normal.

Sin duda la definición y precisiones entre lo normal y anormal es aún un diálogo abierto con múltiples debates, señala por ejemplo Devereux (1992) que la psiquiatría no se ha preocupado mucho por ubicar la frontera entre lo “normal” y lo “anormal” en su campo de trabajo.

Lo que ha hecho es caracterizar a la primera como un estado de salud mental que no presenta síntomas anormales psíquicos ni emocionales, ni dolores, sufrimientos, molestias o incapacidades.

“Psiquiatras como Vallejo Nájera (1984) reconocen que esta definición lo que hace es delimitar lo que puede considerarse como “razonablemente normal”, pero no aclara cuál es el estado óptimo de salud mental. La “adaptación”, criterio muy usado en la psiquiatría actual para delimitar lo “normal” de lo “anormal”, es muy cuestionable pues hay muchas situaciones sociales donde el “adaptarse” podría ser mas bien signo de enfermedad y no de salud mental.”

Desde un enfoque multidisciplinario tenemos a la criminología de la personalidad que se trata de cómo percibimos el exterior, lo que hemos aprendido, nuestras motivaciones y nuestro desarrollo, pero necesitamos encontrar una forma de caracterizar la cualidad distintiva de cada persona. La labor del Criminólogo clínico es caracterizar la conducta individual: la personalidad, entendiendo las características que distinguen a un individuo de las demás personas.

Así, la Criminología de la Personalidad “estudia los cambios en el comportamiento de una persona, sus características individuales y su manera de interactuar de ésta con su medio, así como la influencia que ejerce el ambiente sobre los individuos”. (Hikal)

Los componentes de la conducta antisocial son:

1) egocentrismo;

2) agresividad

3) labilidad

4) indiferencia afectiva.

El estudio de los factores que causan la conducta antisocial son útiles para el diseño de la prevención, a este estudio le podemos llamar Ciminopatología o Criminología de la anormalidad.

La labor de la criminología es también la de generar el conocimiento y la comprensión del ser humano psíquicamente perturbado con los fines legales, de investigación y de prevención que le son afines a su quehacer profesional.

Imagen tomada de: http://cife-mdcc-tareas.blogspot.com/2018/01/tarea-de-cartografia-conceptual.html

Referencias

BASTIDE, Roger. (1972) El sueño, el trance y la locura. Amorrortu Editores, Buenos Aires

DEVEREUX, George. (1973) Ensayos de etnopsiquitria general, Barral Editores, Barcelona

DE PEDRIQUE, L. (2002, diciembre). Entre la locura y la anormalidad. Recuperado 17 de junio de 2020, de https://www.redalyc.org/pdf/712/71220565.pdf

Editorial Temis, Buenos Aires, 2003.TOUS, J. (2008). Personalidad, desarrollo y conducta anormal. Recuperado 15 de junio de 2020, de http://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/1614.pdf